Rituales.

Comentarios

He aprendido que curarse las heridas antes de que salgan es una costumbre muy útil para prevenir efectos secundarios tales como el arrepentimiento, el "y si..." y el abanico mental de posibilidades si la elección hubiera sido otra.

Ahora camino descalza la mayor parte del tiempo, por casa, por la calle, por el mundo. Por mi mundo. El que ahora se tiñe de azul y salitre y sabe a fruta fresca. Ahora camino descalza de cuerpo y alma, y donde menos cristales me clavo es en la planta de los pies. Es que no habéis visto sus ojos. Esos ojos.

Escribir.

Comentarios


Escribir ha sido mi vía de escape desde que tengo memoria, pero no sólo eso. No sólo me sirve para escapar de una realidad a la que no siempre estoy dispuesta a enfrentarme; no sólo me sirve para asegurarme que, con los años, cuando mi mente ya no me pertenezca, podré recordar quién he sido, cómo he latido y por quién.

Escribo un cuaderno donde, con pocas y concisas palabras, intento contarme dentro de 20 años cómo ha sido el día de hoy. Escribo en otras páginas todo aquello que late como una taquicardia y desaparece como la marea. Escribo en servilletas de bar la historia que me he imaginado de las manos que me han servido el café. Escribo, escribo, escribo...

Reflexión Twitter.

Comentarios

Desde hace unos días entrar en Twitter ha dejado de ser entrar a una fuente de noticias de actualidad, de inspiración, de saber qué tienen que contar un grupo de personas de las cuales me interesa lo que publican, a ser totalmente desmoralizante; sobran vidas perfectas, parejas perfectas, trabajos perfectos, comidas perfectas, casas perfectas, familias perfectas, ciudades perfectas, rutinas perfectas... Sobra perfección y falta un poquito de realidad.

Sobra hipocresía, falta de empatía, respeto, espacio personal y un poquito de sentido común. Y sobran opiniones creyéndose reglas universales según un número de likes, sobran pequeñas faltas de respeto que se creen "debates" y no lo son. Nada es lo que parece.

Flores.

Comentarios

Después de un domingo donde me he permitido llenar el pecho de cosquillas tanto como el estómago de comida casera y helado, ha llegado un lunes lleno de vida. Y no encuentro nada más lleno de vida que las flores. 

No vengo a hablar de primaveras, de paseos inesperados para llenar la terraza de colores, ni de amores pasados o el sabor amargo del domingo. Vengo a hablar de los instantes que la vida se guarda en la manga y sólo los saca para hacer jaque mate cuando pensamos que ya está, ya no hay más.